“En la Quinta de Soneira había un zoológico. Los Soneira tenían toda clase y especies de animales, que después los donaron a Rossel y Rius para Villa Dolores, y los domingos se podía ir a visitar pero había una condición: había que llevar una constancia que había ido a misa, si no, no podía entrar al zoológico”, nos dice la Profesora Mercedes Villademoros. |