Lagunas en el barrio
Cuenta Ghuietti que en la calle Guardia Oriental entre Herrero y Espinosa y hasta cerca de Espinillo había una gran laguna donde el venía a pescar ranas. En Burgues y San Martín había una fonda y le pagaban 11 centésimos la docena de ranas. Era por 1920 y 1921, fue cuando se vendieron los terrenos de aquí. En donde está actualmente el bar de la calle Nelson y Américo Vespucio había una lagunita chiquita.
La primer casa del barrio era la de la familia Cepeda, G. Oriental 3192,, el límite de la laguna iba hasta Nelson. Y el otro limite de este campo que había cuatro canchas de fútbol, el otro límite era Espinillo, toda la calle Espinillo hasta Millán estaba plantada con espinillos. La familia Stillo tenía un tambo ahí. La laguna no era muy honda, había mucho camalote.
Fueron rellenando esta laguna, Pozzoli, por la calle Burgues, tenía una empresa donde hacían alambre, clavos, chapas, venían con los sobrantes y tiraban ahí para rellenar, y después tiraban tierra arriba. Cuando me mudé para acá, a cuatro metros se encontraba alambre.
Yo nací en donde hay un taller (García Peña entre Herrero y Espinosa y Espinillo) el fondo daba para la laguna, entrábamos por un campito que salía justo a lo de Staricco, teníamos una entrada por el fondo también.
Antiguas quintas y canchas de fútbol
Donde estaba el Parque Munich era la quinta de Trabucatti, porque acá eran todas quintas inmensas. Donde está la patronal de taxímetros estaba la cancha de Nuevo Rumbo. En la esquina donde esta la estación de servicio, porque venía Bulevar Artigas y cuando llegaba aquí a Guardia Oriental iba para Asencio. Eso era una cancha de fútbol, la cancha de Treinta y Tres.
Donde está el Banco de Seguros estaba la cancha de Racing que estaba más allá y Drico que yo jugaba ahí. Y después venía Uruguay Over, pegada a Bulevar y en la vieja estación de nafta, Burgues y Bulevar Artigas, estaba el Club Estocolmo, empezó ahí después se fue al Prado.
La quinta de Staricco
Mi padre trabajaba como jardinero en la casa de los Staricco. Desde que tenía cinco años, empezó a venir a la quinta a juntar violetas, y le daban cinco centésimos para juntarlas. Después mi padre empezó a trabajar ahí de quintero. El era muy amigo de Notaro el fundador del Jardín Las Palmas.
Nicolas Notaro cuando vino de Italia agarró una canasta y se iba a vender jazmines a la puerta de la iglesia, y como en el frente de donde estaba mi padre había una enormidad de plantas de jazmines, mi padre le juntaba y se los daba a Notaro. Y un día compró ahí donde está ahora Las Palmas.
Cuando los Staricco se iban a Europa, nosotros íbamos seis meses a cuidarle la casa, dormíamos allá. Los Staricco vivían todo el año en esa casa y tenían un hijo, el padre se llamaba Pedro Staricco, ella se llamaba María Font y el hijo se llamaba Pedro. Cuando murió Pedro Staricco su señora se quedó viviendo en la casa por un tiempo y después se fue. Pero Pedrito mantuvo El Bazar Colón se llamaba Bazar y Bazarcito Colón. Los socios eran Staricco y el consuegro Font. Y se apartaron, entonces quedó el bazarcito Colón que vendía juguetes y el bazar en el que estaba Staricco. Cuando se vendió la quinta acá, mi padre se lo llevó Pedrito, a hacer las encomiendas, porque vendían cosas finas, había que colocarlas en cajones con paja, para que no se rompieran. Hacía ese trabajo papá y trabajó muchos años. Después se jubiló con los años de acá. Papá era uno de los que trabajaba para que jubilaran a los que trabajaban la tierra". |