“Yo llegué a esta casa, que la hizo mi madre, en 1940, mis recuerdos parten de los cinco años, hasta ahora que tengo 70. Esta fue una casa que rompió con la arquitectura tradicional del barrio, que era la típica casa de zaguán. Es de estilo colonial, hecha por el arquitecto Elio Garabaño que se dedicaba al estilo español. Teníamos un gran jardín que se extendía lo que es ahora la casa de al lado, un campo de camelias y se llegó a tener hasta pavos reales, una quinta hermosa, lindábamos con la familia de Manuel Fernández que se dedicaba al cultivo de camelias.
Mis recuerdos más vívidos es que esta calle era adoquinada, Millán, el adoquín de Millán era mejor para los autos que el pavimento hoy, los adoquines estaban unidos solo por arena. Pasaban muchas líneas de tranvía, cuando nos mudamos para acá veníamos de Sayago, de donde no tengo recuerdos, pero dice mi madre que no podíamos dormir por los ruidos de los tranvías, parecía que se nos iban a meter en casa, eran ruidosos. Estaba el boleto obrero, las primeras horas de la mañana y al regreso de la salida de la fábrica, se pagaba 1 vintén y nosotros pagábamos 2 vintenes o 5 centésimos (cuando aumentaron a 5 centésimos hicieron una huelga y un plebiscito por un centésimo). Tomábamos el 46 para ir al Parque Rodó y el 41 iba al centro.
Fue siempre un barrio muy tranquilo porque Millán entre 19 de abril y Micenas, al lado de mi casa estaba la familia Lista, donde nació el contador Julio Lista, más allá la de la familia César y después era la quinta que se llamaba Villa Violeta, eran viñedos, desde la calle se veían los viñedos y 19 de Abril era de tierra, entre Millán y Suárez era de tierra, yo andaba a caballo con mi abuelito, nosotros teníamos caballerizas en el fondo, esto llega a la Iglesia de los Luteranos.
Recuerdo que mi madre me cruzaba para que yo fuera a la farmacia Atahualpa, Bebe era un muchacho joven. Después de cruzar 19 de Abril, para el norte, para la farmacia, estaba la quinta de Barrela, de la Ferretería Clericetti y Barrela, que todavía existe, donde vive Heber Vera, el coiffeur, esa quinta hermosa, en Millán y 19 de Abril, era un caserón hermoso., y después venía la panadería, y el Bazar San Vicente donde está ahora la Farmacia Atahualpa, con la familia Padilla trabajando toda ahí.
La Esquina de Millán y Cané, era la escuela, tíos míos fueron a esa escuela, y los que vivían de Micenas hacia el centro, yo eso no lo viví porque ya estaba canalizado, corría el arroyo Quita Calzones por donde hoy es Micenas, cuando llovía mis tíos tenían que pasarlo a caballo para venir a esta escuela.
Estaba la casa de don Fernández Campos, y después lo que es la Universal allí era una casa familiar, y se montó una clínica psiquiátrica, después quedó como abandonada esa casa. Después estaba Villa Ofelia donde está ahora fisiatría y farmacia de la Universal. A esa casa la conocí bien, donde hoy es la farmacia ellos tenían la bodega. Él era un abastecedor de carne, era gente de mucha fortuna Familia Di Giorgi, la hija construyó su casa (al lado), tenían criadero de aves, donde ponen las ambulancias era todo jardín.
Donde está la carnicería, estaba la familia Chiché que eran estancieros, la casa que hoy se vende que está en ruinas, al lado del colegio Erikson, era de los Chiché”. |