| |
Líber Falco nació en Montevideo en 1906, donde murió en 1955. Proveniente de un hogar sumamente modesto, hijo de un peón de panadería, de joven intentó diversas ocupaciones. Trabajó como peluquero, tuvo un comercio de venta de pan, y fundamentalmente ejerció el oficio de “corredor” (persona que se ocupa de conseguir negocios para diversas empresas), actividad en que recogió pedidos para trabajos de imprenta. Posteriormente, obtuvo empleo en la imprenta, en la tarea de corrector de pruebas de diarios y de ediciones de libros. Contrajo matrimonio a los 29 años, del cual no tuvo hijos.
Durante muchos años habitó una casa situada en la calle Herrero y Espinosa, donde disponía de un altillo al que se llegaba por una escalera externa, y en el cual apenas tenía una estantería con libros, una mesa y un par de sillas; y que era el lugar donde escribía sus poemas. Al parecer, era sumamente escrupuloso en la elaboración de ellos, realizando numerosos borradores antes de considerarlos terminados.
Según sus biógrafos, no habría sido una persona muy inclinada a la lectura de libros; aunque había leído a algunos escritores rusos (Dostoyewsky, Tolstoy) que parecen haber influido en su formación ideológica - aunque parece haberse convertido ulteriormente a la religión católica - y también algunos autores franceses especialmente Romain Rolland.
Llevó en buena medida el estilo de vida llamado “bohemio”; sin otras preocupaciones en el plano económico y laboral que la de obtener un pasable sustento. Frecuentó la compañía de una “barra” de amigos de café, con los cuales solía trasnochar caminando por las calles, y algunas veces beber con abundancia. Su gusto por trasladarse a pié entre su casa y su trabajo, así como en otras oportunidades, justifica el nombre de su segundo libro, “Equis andacalles”.
Se le considera integrante de la llamada “generación del Centenario“, grupo de escritores que publicaron sus obras en torno a la década de 1930; a pesar de que sus ediciones son de los años de 1940. Formó parte del círculo de intelectuales de la literatura de mediados del siglo XX, entre los que se menciona como los más notorios a Carlos Martínez Moreno, Arturo Sergio Visca, Clara Silva, Idea Vilariño, Carlos Maggi, Mario Arregui - su biógrafo - y el eminente crítico literario Emir Rodríguez Monegal.
|
|